En aquellos años era una experiencia, de todo tipo, el Teatro Chino Manolita Chen, un espectáculo variopinto y multicolor donde, de feria en feria, se podían ver las bailarinas con un decente vestuario, pero que levantaba pasiones en la puritana sociedad andujareña de la época.
(Fragmento del libro Apuntes sobre una Andújar que se fue. 1960-1990)





