La pastira usaba para diario el popular traje de las lecheras, compuesto por falda de canícula, el mandil, el jubón o armilla de lana o raso negro bordeando mangas y escote con un encaje blanco de bolillos. La mantilla de pañete, raso o terciopelo rojo amapola, bordeada con felpones de terciopelo negro. El conjunto se completaba con pañuelo de percal o lana rameado sobre fondo oscuro, medias blancas de telarillo y zapatos negros de salón o zapatillas.

El color de la mantilla que forma parte del traje de pastira está justificado por una leyenda. Se cuenta que un grupo de mozos y mozas salieron una mañana de romería a orillas del río Guadalbullón. Una partida de moros granadinos les sorprendió y les atacó, con la intención de dar muerte a los mozos y llevarse cautivas a las mozas, pero ambos, mozos y mozas, ofrecieron tan encarnizada resistencia que los moros huyeron y las tocas de las mozas, blancas antes del ataque, se tiñeron del rojo de la sangre.

Desde entonces, en conmemoración de aquel hecho, las mantillas típicas que lucen las mujeres de Jaén en los días de fiesta son rojas.

Fuentes:
LEYENDAS PROFANAS DE JAÉN
LA GUÍA DE JAÉN

JAÉN EN WIKIPEDIA
IMAGEN: Laboratorios CASEN